Educación Artística

  1. La expresión artística: OIDA Arte

Este lineamiento tiene por objetivo estimular la producción artística sanadora y constructiva del ser, a través de la conquista de sí mismo. Empleando el arte como medio terapéutico, pero sobretodo espiritual, que permite expresar su sentir frente a diversos estereotipos que ofrece el mundo, sin que se haga daño a sí mismo, es decir, sin que reprima sus verdaderos sentimientos; encontrando así, la verdadera belleza de la pluralidad y la tolerancia.

En este proceso de catarsis se evidencia una aplicación de “la escucha del ser en todas sus posibilidades”. Así, el respeto entra en juego al aceptar, apreciar y tolerar esas distintas expresiones, comprendiendo lo válido que es ser espectador y creador al mismo tiempo, permitiendo crear un vínculo personal con aquel medio artístico que lo identifica y lo libera; reconociendo su natural necesidad de comunicar su satisfacción o insatisfacción ante las infinitas variables de su propio mundo.

Con esta llave de comunicación interna no tiene que buscar desahogar de forma violenta, consigo mismo o con los demás, sus sentimientos reprimidos; al sentirse escuchado, al sentirse que es tenido en cuenta y valorado, aprende que solo siendo escuchado es como se aprende a escuchar. La música, el teatro, la literatura, la escultura, pintura, danza y muchas más,  son parte naturales del ejercicio de la alegría sagrada y prácticamente estas artes, están en todas las tradiciones místicas. El arte de la fe es una forma de comunicación, de agradecimiento entre el artista y la audiencia, es una ofrenda hacia las fuentes superiores y transforma al artista en un canal transparente que manifiesta para los demás.