La importancia de la educación

 

paraslideTodos nosotros estamos buscando una alianza que nos facilite volvernos guardianes verdaderos de la Madre Tierra y de todos sus seres. Mediante la búsqueda de respuestas al tema de cómo mejorar la educación, podemos darnos cuenta de la realidad en la que la sociedad actual se encuentra plagada de consumismo y materialismo que sólo generan sufrimiento en las personas. Ahí es donde surge la propuesta de una educación consciente, holística, basada en la fe de las personas; pues la fe es el mecanismo básico para que la conciencia funcione correctamente.

Si la fe de una persona está mal encaminada, también lo estará su conciencia y así sus acciones, un ejemplo:

-Para que el cuerpo pueda vivir se necesita aire, agua, alimentos. Si el aire, el agua y los alimentos están contaminados, la persona no puede tener buena salud; de la misma manera, si la fe de una persona está contaminada, es imposible tener buena conciencia. El aire, el agua y los alimentos deben ser puros, deben mantenerse protegidos en su estado natural; así mismo la fe debe protegerse y mantenerse pura.

No estamos hablando de imposiciones fundamentalistas de alguna creencia religiosa, sino de apreciar lo glorioso y hermoso de lo que hemos recibido, pues solo mediante la apreciación podemos sentir el entusiasmo natural para volvernos buenos ciudadanos, personas responsables, guardianes de lo que nos rodea.

Todo lo anterior debe ser considerado dentro de los aspectos básicos de la educación de las personas; cuando hay fallas en algún nivel, debemos detenernos y analizar a que corresponden esas fallas y como limpiarnos o “purgarnos” de ellas.

Para esto, la OIDA Terapia ha trabajado en un proceso llamado  “purgas de la conciencia”.  Son análisis que las personas pueden hacer sobre su propia condición, con el fin de descontaminar su fe o remover las distorsiones de su fe.  Esas distorsiones de la fe también se manifiestan de manera física, en el stress por ejemplo, que es el resultado de una mentalidad competitiva poco saludable.  La mentalidad competitiva no es leal y su meta no es el bienestar de todos. Pero si aplicamos valores universales que buscan el beneficio de todos los seres, se pueden comenzar a corregir todos los errores que el sistema neo-colonialista ha impregnado en la sociedad.

Aquí hay un tema muy importante. Alguien podría preguntarse:¿Cómo es posible medir la fe que tenemos? Es muy simple, solo hay que evaluar tu felicidad y la de los que te rodean. La felicidad de las personas en tu entorno es el resultado de la felicidad que tú produces para las personas que están alrededor tuyo. La base de nuestro análisis es como mejorar de manera esencial la educación ahora y en el futuro.

En lo personal, soy solo un peregrino, pero me he visto vinculado a la educación de diferentes formas a lo largo de los últimos 40 años.

Hablar de educación no se refiere solo a los niños pequeños en las escuelas. Si bien esa es la base, pues para tener personas responsables en el futuro, debemos pensar en educar a los niños de hoy.  La educación también se aplica a las diferentes etapas de la vida,  sobre todo en una sociedad como la actual, donde podemos ver la carencia de educación en valores fundamentales y universales.

El concepto “educador” no responde solo al perfil de un profesor de escuela, un profesor de historia, geografía, sino a un maestro que es capaz de guiar a otros en el aprendizaje completo del ser.  El educador es alguien muy importante; los educadores deberían tener el máximo nivel de equilibro espiritual y emocional, ser personas armoniosas y consecuentes.

El concepto “espiritualidad” es muy amplio e importante de aclarar. Se refiere a una comprensión del medio y de las interacciones del ser con el entorno, un ser que está libre del yugo del materialismo, es el modelo del ser espiritual que esta cumpliendo con la vida de una manera armónica, consciente, creativa y constructiva, lo que le lleva a apreciar  y valorar todo lo que tiene. El concepto “apreciar” se basa en el principio de ser capaz de ver y valorar todo lo que ese ser tiene alrededor, la belleza que inunda todo: el río, la cascada, la montaña, todo lo que nos nutre con valores internos.

Un “guardián” es un ser espiritual, alejado del concepto materialista de la vida, un ser que se interesa por todo lo que lo rodea, lo aprecia y no solo eso, sino que trabaja por protegerlo;  protege a las personas de la falta de conciencia y las educa para proteger al planeta del impacto de todos los daños que se le provocan hoy en día, como contaminación y agresión con químicos, transgénicos, talas, explotación, basura, asesinato inescrupuloso de animales, etc.  Feducación es este modelo de educación profundo, basado en la observación del fenómeno más grandioso y generoso que hemos recibido y que nos lleva a de tener una conexión con el Infinito mediante la fe.

Nosotros tenemos una conexión con el Infinito a través del ámbito físico, a través del aire, como hablábamos en un principio; el aire es muy importante pues nos permite tener un contacto con la vida; de la misma manera ocurre con el agua, con la tierra… elementos básicos para la vida física.  Así como el aire es esencial para la vida física, la fe es esencial para el desarrollo de la conciencia. Sin fe es imposible caminar. Sin fe un bebé no puede alimentarse del pecho de su madre; sin fe no puede aprender. Sin fe yo no puedo aceptar responsabilidades. Incluso la gente que dice que no tiene fe, tienen fe en que no tienen fe. Es solo un mecanismo mental nada más, pues la fe es la herramienta que permite que te conectes tanto con lo relativo y racional como con lo esencial. La conciencia racional, emocional y espiritual corresponde a los tres ámbitos que hacen a una persona vivir en forma plena y consciente. Un maestro o docente que no desarrolla estos tres aspectos no puede educar de manera completa a otros.

Un docente que no tiene una buena conducta moral que vaya de la mano con los valores universales, no puede llamarse un educador. Alguien que solo se centra en los logros materiales, en el egoísmo, el dinero, etc. no puede fomentar en las otras personas la alegría, la esperanza, la confianza, el espíritu de sacrificio, etc.

 Feducación es un nuevo paradigma de educación donde se plantea tratar con la fe de la misma manera que tratamos con el aire y el agua… ¿Qué quiere decir ello?. Que agua y aire, como elementos vitales, deben mantenerse puros, pues agua y aire contaminados pueden matar a una persona. Por lo mismo usamos purificadores de agua o purificadores de aire, ¿no es así?.  De la misma manera en que nos aseguramos de que el aire y el agua estén limpios, debemos trabajar para que la fe sea pura y limpia de influencias materialistas. Existen muchas variantes en la fe contaminada: fe distorsionada, fe mal dirigido, etc. pero no por ello podemos decir que la fe es mala. Así como no podemos decir que el aire es malo porque en una ciudad esté contaminado. El aire por naturaleza es puro, pero el ser humano se ha encargado de ensuciarlo; así mismo, la fe por naturaleza es pura, es adorable.  La posibilidad de hacer un salto cuántico desde la materia al espíritu se hace a través de la fe.

Estamos hablando de la fe elemental en la Divinidad masculina o femenina, en la Madre Tierra (o Pachamama, Bhumi Mata), en la Sabiduría de nuestros ancestros.

Feducación surge como respuesta a tres corrientes:

1.- A la educación secular que nació como la sumisión al sistema materialista y consumista.

2.- Al fundamentalismo que impuso la ideología del temor, donde la gente no es capaz de pensar ni crear,  pues deben adaptarse a un modelo especifico.

3.- El sectarismo educativo y religioso que plantea… mi concepto de Dios es el mejor de todos y aquellos que lo siguen se salvan o van al cielo y los que no se van al infierno.  Este es un planteamiento que solo divide, hasta tal punto que la gente ha decidido vivir sin religión, hasta el punto de negar incluso la fe, sin tomar en cuenta lo esencial de ella para el desarrollo de la conciencia, más allá de cualquier tipo de religión.

La humanidad necesita encontrar ese nuevo paradigma de purificación de la fe, para que esta no sea fanática, no sea sectaria, no sea institucionalizada como concepto de poder, sino que sea una fe apreciativa de los resultados.

Así como Jesús dijo: “El árbol se reconoce por sus frutos”, de la misma manera podemos pensar: ¿Qué frutos queremos enseñar a la humanidad?  ¿Cuáles deben ser los objetivos de una educación saludable, de una fe saludable? El objetivo básico de la interacción de una persona con los demás y con su entorno es actuar de la misma manera que desea que los otros actúen con ella. No hacer a otros lo que no nos gustaría que nos hagan. Así mismo, el educador debe ser capaz de entregar a los demás toda la sabiduría que ha recibido de la misma manera en que el querría que alguien se la enseñara.

Un simple empleado no es un educador. Un educador verdadero es un sirviente de la verdad, del amor, de la ley, de la espiritualidad, esta libre de contaminaciones. Para ello, debemos tener el derecho de cuestionar, analizar, comprender; si no tenemos ese derecho, entonces solo somos parte de un sistema que es incapaz de satisfacernos y cuando la sociedad humana tiene que seguir paradigmas que no la llenan, pero que están obligados (consciente o inconscientemente) a practicarlos, vienen muchos consecuencias, entre ellas, las personas se intoxican, se vuelven indiferentes, perezosas, criminales, etc. Necesitamos educar a las personas en la felicidad, para que se den cuenta que pueden ser miembros valiosos para el mundo, para que los niños salgan de la escuela llenos de expectativas positivas, alegres, entusiastas, agradecidos, motivados en ayudar a los que se han caído, apoyar a los afligidos; para que todos se sientan miembros reales y útiles de la sociedad. Allí, la Educación abre una nueva temática: el aprecio del Amor Universal, o mejor dicho, apreciar todo lo bello que existe. Eso es educar con amor y no con temor, para que la gente aprecie el regalo increíble que hemos recibido con esta vida humana.

Los sabios de la India dicen: Athato brahma jijnasa: “Esta forma humana de vida debe ser dirigida para inquirir acerca del conocimiento del Infinito y por ende, del amor hacia todos los demás”.

En el concepto teísta se dice que debido al amor por Dios, la persona ama inseparablemente a todo lo que es parte de la Creación de Dios. Por el contrario, intentar apreciar o amar a cada persona individualmente, según conceptos limitantes, solo genera exclusivismo, competencia y separación. En ese contexto no existe apreciación de que somos una gran familia universal, mucho menos hablar de identificación con las problemáticas de otros.

Feducación promueve el crecimiento y el avance, pero nunca perjudicando a otros. El crecimiento y avance de una persona a costa del sufrimiento de otros (llámense humanos, animales o medio ambiente) es parte de una concepción egoísta, donde no importa nada mas que los logros materiales de unos pocos. Debemos comprender profundamente el punto más importante de la educación: la responsabilidad de cada una de las personas para el bienestar de la humanidad. ¿Cómo educar a otros en esta responsabilidad?. Aprendiendo la base de la “ley natural de acción y reacción”: toda acción que una persona realiza tiene una reacción igual en su calidad y multiplicada en cantidad.  La responsabilidad frente a nuestras acciones y reacciones es fundamental. Si alguien comete una mala acción, es natural que la reacción que provenga de esa acción vaya tener las mismas características.

Entonces, cuando una persona es educada bajo conceptos de competencia desleal, oportunista e ignorante de la ley de acción y reacción, el resultado es notoriamente la pérdida de valores y de la felicidad de él mismo. La finalidad de toda competencia es aumentar la hermandad, las virtudes positivas de las personas. Competir por ser los más limpios, los más bondadosos, los que más protegen a los animales, los que más promueven los valores…

Los niños son tan entusiastas y susceptibles que automáticamente pueden ser involucrados en competencias saludables, donde ellos se sientan parte responsable para beneficiar a la sociedad.  Solo la educación y el desarrollo de la conciencia en cuanto a estas problemáticas nos pueden salvar de las reacciones que van a venir por el daño a nuestra Madre Naturaleza.

Nunca es tarde para comenzar a cambiar el futuro, la base está en la educación que permita que reivindiquemos la fe en su estado puro. Todo está en nuestras manos.

Agradezco la participación de todos ustedes hoy, espero que se sientan parte de esta gran tarea de fomentar la educación en la fe de las personas.

Ulrich Harlan

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